EL VALOR MORAL Y LIBERAL DE LA TOLERANCIA

“El Partido Liberal es el Partido del libre examen y de la tolerancia, y en sus deliberaciones internas practicará la crítica y la autocrítica”, este es el segundo principio doctrinario de nuestro Partido Liberal Colombiano. Y quería comenzar con este principio, para hacer la presente aclaración pública sobre nuestro apoyo al entonces candidato Iván Duque Márquez, hoy Presidente de la República de Colombia. No somos amigos del radicalismo y los extremismos políticos, aunque sí considero que mis acciones son guiadas por el pensamiento liberal. Después de un profundo análisis de la situación de nuestro país, en todos los aspectos, pero también con los legados que nos dejó el expresidente Juan Manuel Santos, y no menos importante, teniendo en cuenta las perspectivas y opiniones de muchos de nuestros electores, concluimos que era importante apoyar el respeto de la institucionalidad, esa misma a la cual pertenecemos.
 
 
Frente a las diferentes manifestaciones de populismo radical y, en algunos casos, violentas, hice uso de la objeción de consciencia para oponerme a la división y la polarización del pueblo colombiano. De igual forma, para mí, el valor moral de la tolerancia tiene un profundo significado dentro del pensamiento liberal y el obrar conforme a la defensa de las libertades individuales y colectivas, pero sobre todo, la defensa irrestricta de la paz. No concibo cómo pueden pretender defender la paz con acciones radicales que pretendían coercer la voluntad frente a este importante proceso social y político que llevamos a cabo, acompañando al expresidente Santos. En mi ejercicio parlamentario, tuve la oportunidad de conocer hace algunos años, al entonces Senador de la República Iván Duque, con quien coincidimos en diversos temas, siendo el principal de ellos, precisamente la tolerancia y el respeto por la diferencia, pero además, el respeto por la institucionalidad de las estructuras democráticas, entre ellas, los partidos políticos.
 
Es así como, en el análisis que se hizo como bancada política en el Congreso de la República, en donde la enorme mayoría de congresistas liberales, decidimos apoyar al doctor Iván Duque Márquez, coincidía plenamente con el propio análisis que ya había hecho con anterioridad. El respeto, la prudencia, la diplomacia, pero sobre todo, al estabilidad que esperamos pueda traer el nuevo gobierno que apenas comienza, nos sentimos con toda la tranquilidad para desarrollar nuestra actividad, incluyendo, las de control político, el acompañamiento de aquellas políticas que consideremos serán en beneficio de los ciudadanos y la defensa de aquellas a las cuales les apostamos en el gobierno anterior y que consideramos, aportaron al crecimiento del país como democracia, como pueblo y como sociedad.
 
Por ello, tengo puestas todas las expectativas en este gobierno, de unidad y de reconciliación, como lo expresó nuestro Presidente el pasado 7 de agosto en su discurso de posesión. Son estos principios y valores que lo rigen como persona y como político, de las cuales somos testigos fehacientes y que terminaron por inclinar la balanza a la hora de tomar una decisión en el momento de la contienda electoral. Hoy, somos aliados del gobierno de Iván Duque, y como buenos liberales, estaremos prestos a atender las solicitudes de apoyo a aquellas propuestas sociales de avanzada, pero también, estaremos, con toda la confianza y el respeto, para sentar nuestras posiciones cuando consideremos que no se ajustan a las realidades y a las necesidades de la ciudadanía en general. Soy liberal, tengo muy claro cuáles son los principios morales y políticos que me rigen, contrario a quienes nos han atacado, posando de pacifistas, pero violentando nuestras libertades más básicas, como la de conciencia, expresión y participación.