MEDELLÍN, NAVEGANDO EN LA INSEGURIDAD Y SIN EL SALVAVIDAS DE LA CULTURA

 
Lo que en principio se pensó iban a ser grandes obras de infraestructura para el disfrute de la ciudadanía de Medellín y a su vez, focos transformadores de la cultura y la convivencia; terminaron siendo enormes esculturas a la desidia y representaciones materiales de los enormes egos de gobernantes irresponsables que, tras esconderse en imágenes de honestidad y adalides de la educación. Caso puntual es el Parque Biblioteca España, el cual Sergio Fajardo, en su afán de mostrar al mundo una imagen de ciudad innovadora, aceleró las obras de la estructura, entregándola inconclusa, cuyo acto de irresponsabilidad y de desconocimiento de lo público, vemos reflejado hoy, tras 3 años de haber sido cerrada y sin solución a la vista. Con Fajardo, los problemas estructurales de sus “obras” de cultura y educación no terminaron allí y fueron una generalidad en la enorme mayoría de ellas.
 
 
 
La promesa de Federico Gutiérrez candidato a la Alcaldía de Medellín, fue priorizar la seguridad ciudadana, emulando la seguridad democrática del ex presidente Uribe Vélez. Sin embargo, hoy el alcalde Gutiérrez, en más de la mitad de su tercer año de mandato, poco ha logrado frenar la inseguridad que reina en la ciudad. Pero allí no para todo, sumándose al lamentable estado de la Biblioteca España, se ha hecho evidente la poca importancia que tienen los temas de cultura para el alcalde, toda vez que desde que fue elegudo, ha cometido una serie de desaciertos en la designación de las personas encargadas, en su gobierno, de todos los temas y políticas públicas relacionadas con la convivencia y la cultura ciudadana.
 
Las autoridades de Medellín, no han podido tomar conciencia que más allá del detrimento patrimonial que posiblemente acarree la Biblioteca España, también es el hecho de pasar de ser una alternativa de solución a algunos problemas sociales de la ciudad, a convertirse en cargas y adefesios arquitectónicos sin peso ni significado alguno. Los parques Biblioteca, en algún momento, y las UVA – Unidades de Vida Articulada, se convirtieron en oasis de cultura y educación para trabajadores, niños, jóvenes, estudiantes y comunidad en general, pero fundamentalmente, en alternativas positivas y transformadoras para enfrentar la violencia y la inseguridad. En los años 2013 a 2015, podemos observar en las cifras entregadas sobre la situación de seguridad de la ciudad, como disminuyeron todos los indicadores negativos en este campo, a todo esto se suma, la desatinada decisión del alcalde de Medellín, de disminuir los horarios de atención en algunas bibliotecas, como el caso de la Casa de Lectura Infantil ubicada en la Casa Barrientos en la Avenida La Playa, en pleno centro de la ciudad. 
 
Hago un especial llamado al alcalde Federico Gutiérrez para que, contrario a la política de disminuir horarios de atención en sitios culturales y educativos, promueva el aumento de dichos sitios, ampliación de horarios, todo esto como derecho de la ciudadanía, máxime con el respaldo de la legislación colombiana y la Ley de Bibliotecas Pública 1379 de 2010, que estipula estos espacios como un servicio público. No podemos combatir la ilegalidad si no tenemos herramientas transformadoras del ser humano y de la sociedad en general.