HONRAMOS LA PALABRA







El Partido Liberal Colombiano, tomó la decisión con su bancada en Senado y Cámara, de no votar las objeciones que el Presidente Duque hizo a la JEP (Jurisdicción Especial para la Paz) , considerando que el Congreso de la República ya había tomado una decisión a partir de la revisión de la Corte Constitucional, pero además del respeto por las instituciones y por nuestra carta magna, aquella que consagra los valores, principios, derechos y libertades más importantes para Colombia y sus ciudadanos. También está el de honrar la palabra dada, al pueblo colombiano, a la comunidad internacional y a aquellos que depusieron sus armas en una franca negociación ante mecanismos de verificación, con países garantes y con el visto bueno de la CPI (Corte Penal Internacional) y de la ONU (Organización de las Naciones Unidas) , entre otros. 
 
Más allá del carácter jurídico de la discusión, considero pertinente que en este momento, el país y el Congreso se enfoquen en aspectos mucho más importantes que conduzcan al desarrollo integral de nuestra sociedad y economía, pero sobre todo, que promulgue la construcción de esa paz necesaria para lograr preservar y fortalecer los intereses de la república y de la democracia.
 
La discusión sobre las objeciones de la JEP, deben enmarcarse en el ámbito del ordenamiento jurídico colombiano, que en principio, la máxima corte ya había conceptuado en favor de la JEP y el Congreso había aprobado tan importante mecanismo legal para dar inicio al verdadero posconflicto. Considero importante respaldar todos los mecanismos de ley, así como los conductos regulares que en materia de jurisprudencia tiene estipulada la misma constitución y el sistema jurídico colombiano. Desde la Cámara de Representantes, asumo mi compromiso personal como miembro del Partido Liberal, de cumplir con la palabra dada, con mis deberes y obligaciones en pro de la construcción de canales que permitan la transición del conflicto a la salida negociada del mismo, permitiendo que toda la institucionalidad del Estado se centre en los temas sociales y económicos de fondo que conlleven a poder atender las necesidades más básicas de nuestra población. 
 
Con lo anterior, en ninguna forma resto importancia a la facultad que tiene el presidente Iván Duque de objetar proyectos de ley aprobados por el Congreso, por el contrario recalco la relevancia que tiene para nuestro sistema democrático que se den soluciones eficientes y efectivas en el tiempo y en aplicabilidad a las posibles encrucijadas jurídicas resultantes de proyectos como la Ley Estatutaria de la JEP, para lo cual está establecido el mecanismo de revisión de la Corte Constitucional, la cual, repito, ya había conceptuado a favor de la misma, dando por terminado cualquier tipo de discusión. 
 
Mi llamado entonces, de manera entusiasta es a que el Estado colombiano, a través del gobierno actual, cumpla con lo acordado ante la verificación internacional e incluso, mediante las modificaciones al acuerdo que lograron quienes estaban en oposición al acuerdo final logrado en la Habana; modificaciones que permitieron que el Congreso aprobara dicha ley. Teniendo en cuenta todas estas consideraciones, encarecidamente pido a toda la comunidad y a la institucionalidad que demos paso a discusiones de fondo con relación a los demás temas de interés general, en especial, aquellas que están en directa relación con el bienestar de la población y que se encuentran en marcha en el Congreso de la República y que necesitan celeridad en su desenlace.